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Foto: cortesía Juan Felipe Salazar Peláez

No se trata solo de pararse en una tarima frente a un público espectador para recitar estrofas rítmicas que llenan de gracia a los asistentes, no se trata solo de hacer reír con sus intrépidas ocurrencias e improvisaciones a los espectadores, este oficio va mucho más allá.

Toda una vida de preparación, lectura e investigación sobre diversos temas; entonación, vocalización y por supuesto improvisación son algunas de las reglas básicas que debe poseer un buen trovador.

Un artista que representa la tradición de una tierra, y que gracias a su oralidad lleva este legado como una gran herencia de cultura de una región.

Este es el trovador, un personaje típico de nuestra región que más allá de lo que el público logra percibir en sus presentaciones jocosas, es una persona llena de cultura, de conocimiento, de preparación, tal como lo manifiesta Juan Felipe Salazar Peláez, aspirante al título este año de Rey de la Trova.

“La trova es un acto comunicativo que influye lo que digo, cómo lo digo, y cuándo lo digo”, aclara Juan Felipe, al referirse sobre la preparación que debe tener un representante de este género cultural. “El trovador no debe ser experto de una tema, pero debe conocer de todo”

La trova tradicional es una cuarteta de versos, generalmente octosílabos en la que riman el segundo con el cuarto verso; algo complicado para alguien que no posea un gran léxico en su vocabulario.

La trova se originó en la mina, mezclaba en ritmo africano, el compás y el lenguaje era el español, lo cual facilitó a los trovadores de la región antioqueña.

Puede decirse que la trova no es un invento moderno, puesto que existe desde las primeras formas de comunicación que ha tenido el hombre; sin embargo, desde entonces ha tenido una transformación cultural dependiendo también del lugar donde se encuentre.

La trova en nuestro país es sin duda una representación cultural que ha estado de generación en generación, algunas personas atribuyen su originalidad en el departamento de Antioquia, sin embrago estas coplas se han extendido por todo el territorio nacional con otros nombres como: contrapunteo, en los Llanos orientales; Torbellinos, en los Santanderes; Guabina, en Boyacá; Piquerías, en la costa atlántica, y en el Huila y Tolima, rajaleñas. 

Según Juan Felipe, Antioquia lleva la batuta en cuanto a la trova tradicional, puesto que ha tenido mayor visualización y proyección artística; sin embargo, se debe aclarar que la trova paisa no es solo de Antioquia, pues esta se extiende a otras regiones como Caldas, Risaralda y Quindío.

En la imagen Juan Felipe Salazar, trovador y candidato a Rey de la Trova 2022

La trova en Medellín.

Cada año en el marco de la “La Feria de las Flores”, uno de los espectáculos más esperados por los asistentes es sin duda el Festival Nacional de la Trova, un evento que reúne a los principales exponentes del género que se disputan por el título de “Rey Nacional”

Este año, en su versión XVIII, 84 trovadores se enfrentan desde el mes de julio en diferentes escenarios de la ciudad con el fin de buscar la pre selección de 24 puestos que competirán en las dos semifinales los días 11 y 12 de agosto en el Escenario Conexión en el Parque de los Deseos.

Dinero en efectivo, reconocimiento popular, y un galardón como Rey Nacional de la Trova Ciudad Medellín, son los premios que recibirá el mejor exponente de la trova en esta reapertura oficial de la Feria de las Flores 2022.

Actualmente el Juan David Ruiz Castro, conocido como “El Rey de los Gallinazos” es quien ostenta el título Rey Nacional de la Trova Ciudad Medellín 2021.

Recordemos que la trova es un elemento cultural de la región que va más allá de un simple jolgorio y que hace parte fundamental de las raíces paisas, por eso todos están invitados a participar, gozar y divertirse en el XVIII Festival Nacional de la Trova, Ciudad Medellín.

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