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Foto: Carlos Peláez

Las razas no existen, ni biológicamente ni científicamente. Los hombres por su origen común, pertenecen al mismo repertorio genético. Las variaciones que podemos constatar no son el resultado de genes diferentes. Si de “razas” se tratara, hay una sola “raza”: la humana.
José Marín Gonzáles

Según la teoría religiosa sobre la creación del mundo, fue en el día sexto donde Dios dio vida al hombre, creándolo a su imagen y semejanza; lo que nunca nos han dicho es, qué color de piel tenía ese primer poblador del Edén.
Después de esta creación, el hombre se multiplicó y empezó a poblar la tierra, y fue allí donde comenzaron a surgir las diferentes civilizaciones, subyugando las más poderosas a las más débiles, apropiándose de un todo, incluso de sus propias vidas.

Para estas épocas el mundo ya estaba dividido, ya había poder y sumisión, distinción de pueblos, de creencias, de roles y sobre todo de color de piel.

Foto: Carlos Peláez

Cuenta la historia que mucho después nació un hombre cuyo propósito de vida era traer al mundo un mensaje de paz, de amor y de igualdad; un hombre que se hizo famoso por su doctrina, la cual también lo llevó a su muerte.

Para este hombre nacido en Belén de Judá en el siglo I, su vida fue profetizada desde épocas remotas; su existencia había sido esperada con gran anhelo, dado que él sería Emanuel (qué significa Dios con nosotros) cuyo objetivo sería redimir los pecados del mundo y así fue; pero lo que él no sabía es que el mundo a partir de su historia y su doctrina, comenzaría a usar su nombre incluso para cometer actos en contra de la misma humanidad. Lo que él quería unir, el hombre vilmente lo desunió.

Jesús de Nazaret fue un carpintero de origen judío nacido en una tierra árida, y cuyos rasgos faciales eran propios de su cultura, de su tribu, de su ascendencia; en otras palabras, lo más normal es que Jesús fuese un hombre de piel oscura propia del Oriente Medio.

Para algunos creyentes él era el propio Dios hecho hombre, advocación que se iría propagando a través de los siglos, manteniendo una fe clara sobre su vida, obra y milagros.

Foto: Carlos Peláez

Siglos después, en plena época renacentista, donde los grandes artistas comenzaron a recrear en sus obras de arte un paralelo entre las divinidades de otras culturas con la religión actual, dando como resultado una “belleza” europea, ensalzando los rasgos propios de una región. Es por eso que desde entonces comenzamos a ver un arte religioso en el mundo con todas las características europeas, alejados de la realidad histórica.
Es de ahí donde el mundo acrecienta una desigualdad inexplicable ante el color de piel, donde se comienza a ver una distinción de seres humanos ¿acaso eso era lo que quería Jesús?

Según Robyn J. Whitaker, en su artículo “The Conversatión” para la BBC, el hecho que se pinte o dibuje a un Jesús tipo europeo tiene bastante relevancia en el mundo actual, debido que “como sociedad, somos plenamente conscientes del poder de la representación y de la importancia de la diversidad de los modelos de conducta”.
Comenzó entonces en Europa a expandirse el nuevo concepto de belleza, siguiendo íconos europeos que más adelante se visualizaron en el arte de la época.

Foto: Carlos Peláez 

Día de la Raza
El 12 de octubre de 1492, a mando de Cristóbal Colón, llegan tres carabelas a territorio americano, La Pinta, la Niña y la Santa María.
Un descubrimiento para los navegantes más no para los americanos, puesto que el continente ya estaba poblado por grandes familias indígenas que fueron desterradas, abolidas y brutalmente sacrificadas junto con sus culturas ancestrales.
A partir de esta fecha, comienza a surgir un fenómeno racial en el continente, pues se mezclaron tres “razas” que dieron paso a una gran distinción, no solo de color sino de oficios y tratamiento social.

Comenzó entonces también en el “nuevo mundo” la supremacía blanca, dando de baja a cientos de familias indígenas, esclavizando a sus mujeres y confinando sus bienes; así mismo continuó la trata de negros, como mercancía, como objeto sin valor humano, solo económico. Una muestra más de la terrible preeminencia del hombre, al creerse dueño del mundo, incluso de otros hombres tan solo por un color de piel.

Foto: Carlos Peláez 

La combinación de razas en Colombia
Zambo, mulato y mestizo, son los tres cruces que han definido la identidad racial nacida en el nuevo mundo. El zambo, se define a los hijos nacidos ente negros e indígenas; mulato, hijos nacidos entre negros y blancos; mestizo, hijo de blanco e indígena.
A estos cruces también se les ha conocido como nuevas castas en América.

“… las calidades y linajes de que estas castas se originan; son español, indio y negro, sabido es que de estas dos últimas ninguna disputa al español la dignidad y estimación, ni alguna de las demás quiere ceder a la del negro, que es la más abatida y despreciada… Si el compuesto es nacido de español e indio sale mestizo, de éste y español castizo, y de éste y español sale ya español… porque se encuentra que de español y negro nace el mulato, de éste y español morisco, de éste y español tornatrás, de éste y español tenteenelaire, que es lo mismo que mulato, y por esto se dice y con razón que el mulato no sale del mixto, y antes bien como se pierde la porción de español y se liquida en carácter de negro, o poco menos que es mulato. Por lo que respecta a la confección de negro e indio sucede lo mismo, porque se gradúa de este modo: de negro e indio, lobo; de éste e indio chino, de éste e indio albarazado, que todos tiran a mulato”. (texto tomado de: Idea compendiosa del reino de Nueva España –México– (1774) – Pedro Alonso O´Crowley)

Foto: Carlos Peláez 

 Una sola raza
Muchas son las teorías científicas que han demostrado en las últimas décadas que el ser humano no está sujeto a diferentes razas, solo a una.
“Actualmente, el racismo, no puede justificarse científicamente, como ha quedado demostrado en los últimos años, por las diferentes investigaciones que han abordado esta problemática. Las razas no existen, ni biogenéticamente ni científicamente. Los hombres por su origen común, pertenecen al mismo repertorio genético”. (José Marín Gonzáles, 2003)

Es así como podemos afirmar que gracias a estudios antropológicos, se concluye que en el mundo no existe variedad de razas humanas; sin embargo en la actualidad pese a las investigaciones científicas hay quienes continúan con estas prácticas raciales discriminando por el color de piel, la procedencia cultural, el idioma, las preferencias y demás.

Si algo hemos aprendido durante el último año frente a la gran crisis mundial a causa de la pandemia, es que en el mundo no estamos solos, no podemos dividirnos simplemente por un color o un pensamiento cultural, porque todos somos uno, una sola raza, la raza humana.

 

Luis Fernando Acevedo Cardona
Director

 

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Vestuario: https://www.instagram.com/afrikita_love/
Locación: Parque Norte de Medellín 

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